Pasar al contenido principal
Inicio
Wikistoria

Navegación principal

  • Inicio
  • Sobre Wikistoria
  • Iniciar sesión

¡Ayyyyyy, qué dura está esta cama!

chals
Febrero 2026

En mi pueblo a algunos les llaman “los del muerto”, y no es por casualidad. Una bisabuela nonagenaria, un velatorio casero y un quejido en mitad de la noche bastaron para crear el apodo más inquietante y famoso del lugar.

Leer más

Currito Piri pi pi pio

chals
Julio 2025

Ese verano, las risas llegaron con mis primas... y con Currito, un pollo urbano que acabó en quirófano improvisado tras empacharse de macarrones. ¡Un drama con plumas y cucharilla!

Leer más

Burlando a la de la Guadaña

chals
Septiembre 2022

Aquilino, un viejo entrañable del pueblo, recibe la visita inesperada de la Muerte. Pero él, que aún no ha perdido la chispa, trama un plan tan ingenioso como infantil para intentar engañarla...

Leer más

Gregorio

chals
Agosto 2019

Una noche serví vinagre en vez de vino al brutote de Gregorio. Entre boquerones, lagrimones y amenazas, casi salto la barra… ¡pero acabamos todos muertos de risa!

Leer más

El pastor y la pareja de la guardia civil

chals
Agosto 2019

Polín, un zagal de doce años, dejó sin palabras a dos guardias civiles con su ingenio. Pregunta que le hacían, zasca que soltaba… ¡y ellos se fueron con la gorra baja!

Leer más

El nivel de burbuja

chals
Agosto 2019

Contaba yo con unos tres años. Vivíamos en un pueblo de Valencia, Benimamet: mi padre, mi madre mi hermano y yo. Mi padre era obrero de la construcción; trabajaba como maestro de albañil. Según me contaron mas tarde, yo a esa edad era bastante parlanchín y muy curioso.

En cierta ocasión mi padre me llevaba de la mano. Seguramente había salido del trabajo y había quedado con algún colega para tomar algo en un bar cercano. Yo vi como el hombre le entregó una caja alargada, metálica, un poco abollada Mientras mi padre hablaba y compartía unos chatos de vino con aquel hombre, yo miraba la caja con mucho interés. Quería averiguar su contenido. De vez en cuando tiraba de la manga de la chaqueta de mi padre y preguntaba —papa, ¿eso qué es?

—Nada hijo, una cosita —y continuaba su charla con su colega sin prestarme demasiada atención. Así que intenté en vano averiguar qué había, sin captar la atención de mi padre, que en una de las veces (imagino que para hacerme desistir) me respondió —¡esta caja no se puede abrir, porque en ella hay un bicho y si la abrimos se escapa!

Era ya casi de noche y regresamos a casa. Llegó la hora de dormir, pero al meterme entre la cama, entre las sabanas blancas, yo solo veía una sarta de bichos, insectos negros que se escondían bajo la almohada y volvían a salir. Arañas patudas, cortapisas , cucarachas negras que saltaban… Todo estaba en mi imaginación, claro está, pero yo las veía reales. Gritaba tratando de quitármelas de encima, por el cuello, por la cabeza, gritaba y me sacudía, —¡bichooo, bichooo!

Mi madre no sabía qué hacer, ni mi padre, ni mi hermano que expectantes trataban en vano de tranquilizarme. No entendían qué era lo que me pasaba. Mi padre reparó por un instante en lo ocurrido esa tarde, y fue a buscar la caja metálica, para enseñarme que no había tal bicho. Pero cuando intentaba acercarme la caja, más desesperado gritaba, —Nooo, bicho, nooo!

—Mira hijo, no es un bicho, es un nivel, un nivel de burbuja, no quería sacarlo de la funda para que no se rompiera, ves!

Yo más gritaba, vi como sacó un instrumento alargado, con una especie de relojes y burbujas de color verde… pero mi susto me impedía razonar. Una vecina, al escuchar los gritos, llegó también y mi madre le contó lo que pasaba.

—Jacinta, dale un vasito de leche templadita y media aspirina, verás como se tranquiliza. Eso es bueno para los niños.

Así que, según me contaron, esto fue mano de santo y dormí profundamente toda la noche. No sé si toda la fobia que tengo a las arañas, cucarachas y demás, procede de aquel episodio.

Leer más

La familia de sordos

chals
Agosto 2019

Eulogio caminaba esa mañana hacia el mercado, hacia la plaza de abastos. Llevaba puesta su boina, un pantalón negro de pana...

Leer más

Los cazadores y el sordo

chals
Agosto 2019

Una mañana temprano, iban por la ladera de la sierra dos cazadores, se oyeron unos disparos y una liebre malherida corrió hacia abajo , por los barbechos....

Leer más

¡Que ya apareció la cochina!

chals
Enero 2019

En un pequeño pueblo de Extremadura vivía un matrimonio, Amador y Paulina. Eran ya mayores y no tenían hijos. Pero lo que sí tenían era una cochina.

Leer más

Un regalo de mi padre

chals
Noviembre 2017

Hoy he recibido un regalo. De vez en cuando me gusta ir al piso donde ya cotidianamente no habito y revolver en los libros, leer algunos pasajes y anotar cosas.

Leer más

Paginación

  • Página 1
  • Página 2
  • Página 3
  • Página 4
  • Siguiente página >
  • Última página >>