Aquilino, un viejo entrañable del pueblo, recibe la visita inesperada de la Muerte. Pero él, que aún no ha perdido la chispa, trama un plan tan ingenioso como infantil para intentar engañarla...
Una mañana temprano, iban por la ladera de la sierra dos cazadores, se oyeron unos disparos y una liebre malherida corrió hacia abajo , por los barbechos....
Les llamaban los hermanos Luna porque eran idénticos el uno al otro, como la Luna y su reflejo especular en el agua en una noche clara. Nacieron gemelos, y su madre murió en el alumbramiento.
Había un hortelano que tenía en su huerto un ciruelo. Pasaban los años y aquél árbol por mucho esmero que ponía nuestro amigo, nunca dió fruto y un buen día se secó.
Eran otros tiempos. En muchos pueblos no habia televisión y la radio tampoco estaba presente en muchas casas. La gente se entretenía contando historias.