El picón se usaba para encender los braseros en invierno. Se ponía una buena base de carbón, y luego se cubría con picón, que era una especie de carbón muy menudo, hecho de ramas de encina, jara, olivo o pino. Yo estaba entusiasmado, así que me terminé rápidamente mi tazón de café con leche y mi rebanada de pan frito.
Trabajar como celador en el hospital, me ha proporcionado el escenario adecuado para tomar conciencia y experimentar vivencias que de otra manera no hubiesen sido posibles.
Nunca había estado ni oído nada en mi vida acerca de estas ruinas, que se encuentran en Bucarest. Pero tuve una experiencia que me dejó sobrecogido, y me dió que pensar.